Impulsa tu marca con Video-Marketing

Aprende con nuestros recursos

ART Productora de videos turísticas

Cómo minimizar los efectos de la estacionalidad turística

Posted by Humberto Urbán on Mar 9, 2018 6:00:00 PM
Humberto Urbán

Idealmente el turismo funciona con un flujo de viajeros que debe ser constante y mantenerse a lo largo de todo el año. Pero, ¿qué pasa cuando estas corrientes turísticas se concentran sólo en una determinada época del año? A este fenómeno se le conoce como estacionalidad turística y en la actualidad, es uno de los principales retos para los promotores de la industria.

¿A qué se debe este fenómeno? La estacionalidad que se produce año con año está relacionada a la forma en la cual se concibe un destino turístico. ¿Has pensado en que los lugares de playa son únicos y exclusivos del verano? Eso es lo que pasa en cientos de destinos, cuando en realidad podrían ser susceptibles de ser visitados siempre que se quiera hacerlo. 

En el siguiente artículo revisaremos estrategias para hacer frente a la estacionalidad turística que, cuando se presenta, acaba por destruir fuentes de empleo, reducir los ingresos de las comunidades y disminuye la rentabilidad de un destino, su infraestructura y sus posibilidades de crecimiento.

¿Qué origina la estacionalidad?

Seguramente te has preguntado, como gestor de un destino turístico o de los servicios que este promueve, a qué se debe el fenómeno de la estacionalidad. En primer lugar y por increíble que parezca, está intrínsecamente relacionado a factores naturales. Como cuando la fruta de temporada sube de precio en el supermercado.

Cuando un destino se define por su clima, naturaleza y medio ambiente natural, lo más probable es que quede atado a la estacionalidad, pero además cuando en ese destino están implicados los factores institucionales las consecuencias pueden ser aún más negativas.

Estas razones pueden estar en la forma en la cual se organizan periodos vacacionales versus el calendario laboral, la cultura y las tradiciones de cada lugar. 

Las consecuencias pueden ser tan negativas que afectan la rentabilidad y eficiencia de recursos, generan inestabilidad y precariedad en el empleo, provocan una sobreexplotación de recursos ecológicos y por último, ocurre un fenómeno de “aculturación” de la comunidad originaria del lugar.

Además, ante la estacionalidad, ocurre un deterioro de la imagen del destino a causa de la masificación del mismo, y por tanto se pierde la calidad que antes podía ofrecer se pierde. Por ello, lo mejor es desarrollar un plan estratégico para mitigar estos y otros efectos y para hacer un destino cada vez más innovador y competitivo frente a la oferta de tantos lugares por visitar.

¿Es un problema sin solución?

Cualquier destino que se enfrente de manera anual a los efectos de la estacionalidad puede parecer condenado al fracaso.

No obstante, la estacionalidad por sí no es el problema pues en realidad, es la suma y consecuencia de distintos factores como una escasa diversificación de un destino, la mala comercialización del mismo, o hasta una excesiva identificación de este con una actividad o atractivo estacional determinado.

Es importante reconocer que la estacionalidad es un fenómeno que se genera a partir de la demanda. Existen cientos de turistas que tienen demandas tan diversas como ojos para ver qué destino quieren conocer. 

De esta manera, la interacción con la oferta existente es crucial para empezar a atraer a nuevos viajeros que no estén necesariamente en lo que un destino ya ofrece.

A lo largo de un plan de embate a la estacionalidad, deberán identificarse las posibles variables sobre las cuales hay que actuar y por eso mismo, es importante reconocer que habrá situaciones que escapan de la capacidad de maniobra directa de los actores que promueven un destino, ya sea instituciones de gobierno, prestadores de servicios y hasta ciudadanos.

Además, el esfuerzo fundamental para poder hacer frente a la estacionalidad deberá estar enfocado a promover la imaginación, la innovación, la coordinación y cooperación de todos los jugadores en el plano de la promoción turística. Ante la creación de un plan de esta naturaleza deberán tomarse en cuenta resultados a corto, mediano y largo plazo.

La creación de un plan

Ante la creación de cualquier plan, tenemos que tener en mente qué es aquello que ha puesto a nuestro destino en los ojos de viajeros sólo en determinada época del año. Por ejemplo, destinos como Acapulco, Puerto Vallarta o Cancún, son clave en las vacaciones de invierno y de verano, y aunque reciben un flujo importante de turistas a lo largo del año, aun así mantiene rentabilidad durante 12 meses.

Pero, por el otro lado, existen destinos marcados por el fenómeno y que son especialmente los pueblos mágicos, las comunidades en las que se pueden realizar actividades de aventura, tradiciones y demás. Por ejemplo, Pátzcuaro, en Michoacán, México, puede estar marcado por la estacionalidad pues su principal atractivo está en relacionado con el Día de Muertos. ¿Qué hacer con eso?

A fin de mitigar la estacionalidad, es fundamental conocer el destino en cuestión. Una vez que se han identificado las causas del fenómeno podemos establecer los objetivos y las metas que queremos alcanzar para hacer frente a este problema.

Desarrollar una estrategia de marketing

Cuando se quiere promover un destino turístico sin importarte si este atraviesa una dura etapa de estacionalidad o no, lo ideal es desarrollar un plan de marketing cuyos objetivos queden bien establecidos. 

Es importante mencionar que a fin de que dicho plan sea exitoso se debe hacer una segmentación de visitantes potenciales que correspondan a los intereses que se promoverán a partir de la nueva estrategia.

Por ejemplo, si el destino que se enfrenta al fenómeno de la estacionalidad está identificado como veraniego por excelencia. ¿Qué se puede hacer para empezar a llamar a viajeros cuyos intereses no son la relajación en temporada vacacional? En ese caso, el plan de marketing que se haga puede realizarse a partir del establecimiento de nuevas fechas de promoción del destino.

Todo este plan deberá estar pensado en concordancia con las instituciones que promueven el turismo en esa localidad: hoteles, servicios de transporte, atracciones y más, para que en temporada baja el destino no sea de relajación sino de aventura. Pensando en esto deberán seleccionarse nuevos y efectivos canales de comunicación para llevar a cabo los planes de mantenimiento del destino.

Al momento de difundir nuestro destino, será de vital importancia cuidar que el público al que dirijamos nuestra estrategia reciba exactamente lo que le queremos transmitir y que de esta manera entiendan qué promete nuestra ciudad o localidad en términos emocionales y aspiracionales.

Contar con una buena identidad visual y códigos de lenguaje claramente establecidos es fundamental en esta nueva etapa de la difusión de destinos, entonces ¿cómo mantener una narrativa y un mensaje acorde a lo que queremos difundir? Es posible diseñar manuales que concuerden con las intenciones del proyecto para poder realizar los contenidos del mismo.

Implementa el video marketing

Por ejemplo, se puede elegir al video marketing como la nueva herramienta principal para la promoción de nuestro destino. El tráfico de vídeos en la red en la época actual es sorprendente y ha crecido de manera sustancial en los últimos años.

Al implementar una estrategia que se base en la creación de productos audiovisuales, se puede mantener un flujo constante de turistas sin importar los embates de la estacionalidad.

Además, gestionar y mantener una empresa turística y su promoción exige una constante verificación. De esta manera, el video marketing permite medir continuamente los resultados de su implementación que pueden verse en números reales. De esta forma, los productos propuestos estarán siempre en sintonía con las aspiraciones de los viajeros.

También, se puede implementar una estrategia de City marketing cuyos resultados no sólo mejorarán la presencia del destino sino su renombre a nivel internacional. Por ejemplo, si volvemos al caso de Pátzcuaro en Michoacán, ¿acaso no podría desarrollarse algún tipo de festival de cualquier tema que promueva el turismo en el lugar más allá de la época de noviembre?

Claramente, esto sólo será factible mientras exista una sana coordinación y la disposición de los distintos órganos de gobierno. De otra manera, no tendrá sentido intentar salir de los embates que la estacionalidad supone. El paso, está en la adquisición de compromisos y su realización a corto, largo y mediano plazo.

Visual content: cómo atraer más turistas con imágenes y videos

Suscríbete a nuestro blog

Síguenos en nuestras redes

Artículos Recientes